lunes, 4 de abril de 2016

BETRAYAL AT HOUSE ON THE HILL: ¿TE ATREVES A ENTRAR EN LA CASA?

 

Saludos, comandantes!
Anoche tuve el placer de echar mi primera partida a Betrayal at House on the Hill. Gracias a un estimado colega que me prestó la primera edición de este juego pude meterme en la piel de un explorador de lo desconocido que, bien por interés o propio o por puro accidente, ha dado con sus huesos en el interior de una mansión bastante peculiar. Aunque en este juego al final uno se da cuenta de que nada es del todo casual, ya veréis por qué.

En primer lugar he de decir que yo he jugado a la primera edición de este juego, aunque creo que la edición actual es idéntica, al menos en cuanto a mecánica de juego, de manera que las imágenes que os mostraré serán de la edición actual del juego, para no despistar. Dicho esto, empecemos con la reseña.

Para empezar, lo que tenemos delante es un juego al que podríamos calificar de filler, es decir, un juego relativamente sencillo de jugar y explicar, con unas reglas breves, cuyas partidas no nos ocuparán demasiado tiempo (aproximadamente una hora u hora y media, dependiendo de la cantidad de jugadores). El juego es de 3 a 6 jugadores, aunque yo lo jugué con dos jugadores (eso sí, con varios personajes) y funciona perfectamente.

El juego consiste en lo siguiente: un grupo de personas más o menos variopinto se internan en una vieja mansión abandonada para fisgonear, descubrir sus secretos ocultos o simplemente por el hecho de colarse en un lugar como este. Claro está, suponemos que la mansión es objeto de toda clase de leyendas, así que no nos extraña que sea un imán para las mentes más inquietas. No obstante, alguien del grupo tiene un plan bastante macabro para el resto de sus compañeros y llegado un momento en particular se revelará como un traidor y tratará de llevar a cabo sus malévolas intenciones (las cuales suelen incluir la muerte de sus compañeros, vaya por Dios). Lo mejor de todo es que nadie, ni siquiera el propio traidor, sabe quién será quien traicione el grupo, de manera que la falta de confianza y el recelo estarán presentes desde el principio. A fin de cuentas el tipo que tienes a tu lado dentro de un rato podría intentar matarte.


La mansión es un lugar repleto de misterios y a medida que pasen los turnos los exploradores irán moviéndose a través de sus estancias descubriendo nuevos objetos, desvelando presagios y desencadenando eventos. Todo ello contribuirá de un modo u otro a la progresión o el declive de los personajes antes de enfrentarse a la verdadera amenaza: la traición.

El juego se desarrolla por turnos. En cada turno un explorador podrá llevar a acabo una serie de acciones (moverse, revelar nuevas estancias, realizar chequeos, llevar a cabo un ataque, etc.). Eso sí, siempre que se mueva a una estancia que le obligue a robar una carta deberá acabar su movimiento y robar dicha carta y leerla en alto. Las cartas pueden ser de tres tipos: Objetos, Eventos y Presagios. Algunas nos ayudarán en nuestra exploración, mientras que otras nos presentarán retos que, caso de no superarlos, nos reportarán alguna clase de perjuicio.

Cuando un personaje roba una carta de Presagio aplicará su efecto y después tendrá que llevar a cabo una tirada de dados. Los dados de Betrayal at House on the Hill son unos dados especiales de seis caras con dos de sus caras vacías, dos caras con un 2 y dos caras con un 1. Cuando hacemos esta tirada sumaremos los resultados y si el total es igual o inferior a la cantidad de cartas de Presagio presentes en la mesa entonces el traidor se revela y comienza la verdadera misión: acabar con sus planes o, en el caso del traidor, completarlos.




Lo más gracioso de todo, como decía antes, es que nadie sabe quién puede ser el traidor. De hecho, en el momento en que se revela se emplea un método para ver quién es. Para ello el juego dispone de una tabla que cruza el objeto que desencadena el Presagio con la habitación donde éste es encontrado. Eso nos proporciona qué personaje será el traidor y cuál de los 50 escenarios posible debemos jugar. En ese momento el traidor cogerá el libreto que contiene las instrucciones que debe seguir para completar su misión (esto sólo lo debe leer el traidor), mientras que los exploradores harán lo propio con el libreto de los Supervivientes. Así se incrementa la incertidumbre y ninguno de los dos grupos tendrá muy claro el plan del enemigo.

Betrayal at House on the Hill es un juego muy entretenido, muy sencillo de jugar y con una rejugabilidad bastante alta, perfecto para grupos de juego que gusten de cierta temática de terror. También resulta muy adecuado para jugar con gente que no esté demasiado acostumbrada a juegos más complejos.

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